HistoriaA pesar de que la historia o argumento en una aventura gráfica es uno de los aspectos más importantes del género, en esta ocasión pasa a un segundo término.
El argumento tan sólo se nos presenta al inicio del juego, en el que se nos plantea la siguiente situación. El protagonista, o sea el jugador, es un experto desvalijador de cajas fuertes. Nuestra misión será encontrar el testamento de un excéntrico multimillonario recientemente fallecido. Para ello, tendremos que ir abriendo las 30 cajas fuertes con las que cuenta la mansión del finado.
Una vez expuesta nuestra misión, no habrá más historia a lo largo de la aventura. Simplemente nos hallaremos solos (muy solos diría yo) en la gran mansión y ante el reto de ir consiguiendo abrir las 30 cajas fuertes y encontrar el testamento.
GráficosGráficamente hablando el título no destaca en nada en particular. Quizás se note un poco el paso del tiempo, recordemos que el título original es del 2006. Sin embargo, cumple su cometido, ya que en esta ocasión y por el tipo de juego, tampoco requiere grandes gráficos.
Decir, además, a modo de anécdota, que el título no tiene ninguna cinemática. ¡Qué penita! con lo que me gustan a mí.
SonidoPrácticamente no existe. Voces en inglés, aunque muy pocas veces hablan, tan sólo hablan al inicio cuando se plantea el desafío, y en algún que otro momento a lo largo de la historia, aunque en muy pocas ocasiones. Y subtítulos en castellano, una vez más de tamaño diminuto, y en alguna ocasión de varias líneas que casi ocupan toda la pantalla. Creo que se debería tener en cuenta este aspecto cuando se lleva un título de PC a Wii; ya que la distancia natural (del jugador a la pantalla) a la que se juega en uno y otro caso no es la misma.
En cuanto al sonido ambiente, músicas repetitivas que acaban convirtiéndose en molestas, optando (al menos en mi caso) por silenciar el televisor. Además, en varias ocasiones, aún teniendo el volumen puesto, el silencio es absoluto.
JugabilidadQuizás el sistema de juego sea lo más llamativo de Safecracker. Utilizaremos el Wiimando y el Nunchuck. Con la palanca de control del nunchuck (es decir, lo que yo llamaría el joystick) podremos mover la cámara en cualquier dirección, para poder observar todo lo que hay a nuestro alrededor.
Además, el nunchuck nos servirá para un par de acciones más (abrir y cerrar inventario, saltar diálogo), alguna de ellas también la podremos realizar con el Wiimando. Con este último, además, haremos todas las demás acciones: coger objetos, usarlos, movernos, realizar los puzzles,..., así como acceder al menú o al mapa de la casa.
Safecracker es un título en primera persona, este hecho y el que en ningún momento nos encontremos con absolutamente nadie a lo largo de toda la aventura, le dará al juego un ambiente bastante frío y desolador. A mí, me recordó a la sensación que me produjo en su día Myst. Y estoy hablando de la sensación, no del tipo de juego, ni de la calidad de uno u otro. Pero de algún modo, y sin llegar a ser tan marcado como en el caso de Myst, Safecracker produce una sensación de abandono, de soledad y de frialdad, que hacía tiempo que no sentía con un juego.
Además, los tiempos de carga son tremendamente lentos. Cada movimiento por la casa, y os aseguro que la recorreremos un montón de veces para ir abriendo las diferentes caja fuertes, se convierte en larguísimos tiempos de carga y de pérdidas de tiempo, que por momentos llegan a desesperar.
Otro aspecto bastante negativo del juego, es la excesiva dificultad de algunos rompecabezas. Aquí he de decir, que me gusta que un puzzle suponga un determinado reto, la excesiva sencillez tampoco es motivador; aunque en este caso algunos puzzles son frustrantes. Excesivamente complicados.
ConclusiónSafecracker es un título que en principio plantea una idea original, que además cuenta con un sistema de juego diferente. Ambas cosas, en principio me gustaron y me animaron a jugarlo. Sin embargo, la excesiva dificultad, los tiempos de carga interminables y esa sensación de abandono total, lo hacen bastante prescindible; al menos para mí. Estoy segura que a pesar de que en esta ocasión, lo haya jugado hasta el final, no creo que un futuro me apetezca rejugarlo.
¿Lo recomendaría? Pues dependiendo del posible jugador. Si lo que le gusta de una aventura gráfica son los puzzles, puede que Safecracker le pueda interesar. Aunque tampoco lo tengo muy claro, ya que muchos de los rompecabezas en lugar de suponer un reto entretenido y divertido, suponen en la mayoría de los casos una frustración increíble.
En todo caso, no se lo recomendaría nunca a un primerizo. Ni tampoco a los que disfrutan de bellas historias, contadas con maestría, con grandes diálogos y preciosas cinemáticas. ¿Por qué? porque básicamente Safecracker no cuenta con nada de eso, sino más bien todo lo contrario.
Análisis realizado por Ollodepez y publicado originalmente en La Gran N